Estoy embarazada de seis meses y me encuentro bien. Una amiga me aconseja que vaya a ver a un osteópata incluso estando bien. ¿Qué le parece?
Este punto ya se ha tratado en la presentación del proceso del embarazo.
Incluso cuando todo va bien, el abordaje osteopático durante el embarazo puede ser de gran ayuda para preparar las estructuras vivas de la pareja madre/bebé.
Recuerda que en el trabajo de parto hay tres elementos a tener en cuenta:
- un cuerpo en movimiento (o pasajero), el feto;
- un pasaje, o canal, constituido por la pelvis ósea y las demás estructuras pélvicas de la mamá;
- las fuerzas de expulsión creadas por las contracciones del útero.
Por lo tanto, el osteópata hace lo necesario para preparar las estructuras de la madre
- asegurando la mejor relajación posible de las estructuras maternas;
- asegurándose del buen equilibrio mecánico de la pelvis y la columna vertebral de la futura mamá;
- garantizando que no se produzca una «crisis de la vivienda»;
- ayudando a establecer un ambiente de relajación y confianza, condición esencial para facilitar el nacimiento.
¿Y las del niño?
- No me propongo actuar directamente sobre las estructuras del niño.
- Sino que la mejora de las estructuras corporales de la mamá tiene un efecto positivo en las del niño en desarrollo.