El sistema corporal tiene la capacidad de auto-regulación![]()
Ningún profesional ha curado nunca a ningún paciente. Esta afirmación puede parecer muy extraña, paradójica, chocante incluso.
Sin embargo, es una idea esencial. Y si el profesional (osteópata u otro) puede ser, en un momento dado, un elemento determinante hacia el camino de la sanación, es el paciente quien se cura a sí mismo y sólo él puede hacerlo.
- Lo único que puede hacer un profesional es permitir que el organismo del paciente encuentre los recursos necesarios para crear un nuevo equilibrio, una harmonía, recobrar la salud.
- He ahí lo que escribe Viola Frymann: «Yo el profesional, no puedo curar la más sencilla de las heridas, pero puedo limpiarla y quitar los residuos, juntar los bordes e impedir la contaminación. No puedo curar la fractura, pero restableciendo una relación anatómica normal y protegiéndola de los movimientos traumatizantes, proporciono a la fractura las mejores condiciones para los procesos de reparación. Puede ser necesario quitar un tumor o un cálculo o cualquier entidad patológica, pero una vez la operación haya sido realizada, el cirujano debe confiar en su aliado invisible en el paciente para implementar los procesos de curación» [4].
Por lo tanto, el papel del osteópata se limita, gracias a un razonamiento basado en el conocimiento anatómico y fisiológico:
- en encontrar los elementos que obstaculizan los procesos normales de recuperación y mejora;
- en reajustarlos;
- en dejar que la «sabiduría del cuerpo» haga lo esencial: restablecer su equilibrio y su salud.
[4] Viola Frymann: The Philosophy of Osteopathy, in Collected Paper of Viola Frymann, publicado por la American Academy of Osteopathy, Indianapolis, IN, 1998, p. 282.