El cuerpo, una verdadera farmacia![]()
«El cuerpo es el taller en el que se fabrican las sustancias físicas» [5].
Nuestro cuerpo sobrevive gracias al aire que respiramos y al alimento que absorbemos.
Aunque durante mucho tiempo esto haya sido poco reconocido, incluso negado por la corriente médica clásica, es lógico pensar que la salud o la enfermedad dependen en gran medida de la calidad y la cantidad de los aportes alimentarios y respiratorios.
Esta parte del concepto osteopático depende de elementos ecológicos desconocidos hace cien años e incluso sólo cincuenta.
La alteración de la calidad de los alimentos se hace de diferentes maneras:
- por medio del uso masivo de abonos minerales desequilibrados;
- por medio del uso de insecticidas y diversos productos de tratamiento;
- por medio de la adición de colorantes, condimentos o conservantes;
- por medio del refinado que elimina elementos esenciales.
Se hace difícil, a veces incluso imposible, suministrar al cuerpo los elementos brutos a partir de los cuales éste podrá elaborar las sustancias necesarias para su funcionamiento equilibrado.
Still, al ser granjero, cabe suponer que habría llevado a cabo una campaña para reformar estos aspectos de la producción y la preparación de los alimentos.
Cuando se establece o restablece el hábito de alimentar el cuerpo con alimentos naturales y no degradados, la afirmación de Still es cierta.
En esas condiciones, el restablecimiento del cuerpo en su equilibrio anatómico y fisiológico con la ayuda de un tratamiento osteopático bien realizado, por lo general suele ser suficiente para permitirle recobrar la salud.
[5] A.T. Still: Ostéopathie, recherche et pratique (Osteopatía, investigación y práctica), §102.