Dificultades al comienzo del embarazo![]()
¿Puede la osteopatía actuar sobre las dificultades habituales del embarazo: náuseas en el primer trimestre, dolor de espalda, problemas circulatorios, dolor pélvico...?
Antes de ir más lejos, quisiera recordar dos cosas que son esenciales en osteopatía:
Un proceso fisiológico
- La primera es que el embarazo no es un proceso patológico, sino fisiológico.
- Esto significa que la Dama Naturaleza lo ha planeado todo para que las cosas salgan lo mejor posible.
- Por lo tanto, es preferible dejarla hacer, quizás ayudarla, en lugar de contrariarla u obligarla.
Un proceso complejo
- Como todo lo que concierne al sistema corporal, el embarazo es un proceso muy complejo en el que muchos de los mecanismos íntimos se nos escapan, a pesar del extraordinario aumento de nuestros conocimientos sobre la cuestión.
- Por consiguiente, cuantas menos intervenciones externas perturben el proceso, mejor.
- En este contexto, el procedimiento del osteópata consistirá en trabajar con las estructuras corporales de la futura mamá para ayudarles a asumir con la mayor facilidad posible el trabajo de la concepción, del desarrollo del feto y, posteriormente, del embarazo.
La osteopatía no va dirigida a algo, sino a alguien
- Esto significa que, independientemente de las dificultades que presente la mujer embarazada, lo que interesa al osteópata son esencialmente las anomalías de la estructura (relación estructura/función) que impiden que la las funciones naturales se desarrollen con normalidad.
Al principio del embarazo se producen muchos cambios
- El estado de mujer embarazada está marcado por muchísimos cambios que se manifiestan en el organismo de la futura mamá y, dependiendo de su estado anterior al embarazo, el mismo cuerpo podrá gestionarlos con mayor o menor facilidad.
- Muchas de las manifestaciones adversas del comienzo del embarazo parecen ser la consecuencia de estas dificultades.
Náuseas
- Fenómeno frecuente al principio del embarazo (entre la 4ª y la 18ª semana), las náuseas se atribuyen al aumento de la producción de ciertas hormonas y a la dificultad del organismo para gestionarlas.
- En la mayoría de las mujeres con náuseas al comienzo del embarazo, encuentro dificultades que pueden ser importantes en la región hepática y el diafragma. A menudo su normalización ayuda a la mamá a superarlo.
- Tampoco olvidemos que respecto de esas dificultades, pueden haber unas razones psicológicas. Entonces es aconsejable consultar a las personas competentes.
- Además, los osteópatas conocen bien los vínculos, a menudo extraños, entre la emoción y la función hepática.
Dolor en la columna vertebral
- Los dolores de espalda, a menudo están relacionados con un mecanismo craneal y una columna vertebral que suelen estar rígidos (organización vertebral).
- La normalización de todo el mecanismo craneal, vertebral y de la pelvis se vuelve esencial.
Trastornos circulatorios
- El retorno venoso de los miembros inferiores depende en gran medida de un correcto «juego», o despliegue diafragmático, así como de la libertad de los tejidos del suelo pélvico.
- El embarazo, por supuesto, debido al aumento progresivo del volumen del útero, a veces dificulta el retorno venoso de los miembros inferiores.
- Amén de las medidas terapéuticas destinadas a liberar los tejidos profundos para permitirles un despliegue –un «juego»– normal, caminar y el ejercicio moderado son excelentes ayudas.
- Ya sea aconsejados por un osteópata, un fisioterapeuta o una matrona, ciertos movimientos respiratorios también pueden ser de gran ayuda.
Dolor pélvico
- Una vez más, los cambios anatómicos que marcan el comienzo del embarazo pueden generar dolor en la región pélvica, especialmente si los tejidos de la región y las estructuras pélvicas estaban sometidos a tensión.
- Entonces el trabajo del osteópata puede ayudar considerablemente a liberar dichas estructuras y hacer que esta etapa sea cómoda.