Con el sufrimiento, la emoción ![]()
Con las fuerzas de coacción que le comprimen emerge una emoción. La más habitual es el pánico. Es lógico, en particular, cuando la dificultad del niño está relacionada con un nacimiento difícil.
- Efectivamente, en ese momento, el niño está totalmente bloqueado y comprimido de manera muy fuerte, lo que en sí mismo es generador de pánico.
- Si, por añadidura, la atmosfera que le rodea es tensa, lo cual es, lógicamente, el caso cuando las cosas no van bien, el niño entra en pánico.
- Es precisamente este pánico que se expresa por medio de lágrimas, a veces muy patéticas ...
Con la liberación, la calma
Afortunadamente, una vez que se liberan las dificultades ansiógenas, el niño se calma y a menudo se queda dormido. Es asombroso ver a este bebé que estaba tan agitado, «con tanto dolor» hace unos instantes, que de repente se calma y a menudo se duerme.

